Luis Milla: «Adaptarte a trabajar fuera no es fácil»

Fútbol Club Barcelona, Real Madrid, Valencia Club de Fútbol y Selección Nacional Española. Ésos han sido los equipos en los que militó Luis Milla durante su etapa como jugador. Como técnico ha dirigido equipos en España y también en países como Emiratos Árabes e Indonesia. Actualmente comentarista de televisión. Nos comenta su experiencia y nos da su visión sobre temas de actualidad del mundo del fútbol.

EFE

¿Con qué estás?¿Cuáles son tus proyectos actuales?

Estoy haciendo televisión. Me toca irme a Barcelona porque estoy comentando partidos para la plataforma Futbar (la plataforma que hace partidos para bares y restaurantes). Y hago debates en GOL, los días de Champions y fines de semana. Tengo suerte porque sigo hablando de fútbol y vinculado a lo que me gusta. Estamos en un contexto en el que hay que mirar mucho muchas cosas para que te cuadre un proyecto ahora mismo

¿Y futuros?

Al final en el fútbol el futuro es una quimera, es todo muy a corto plazo. La semana pasada tuve una entrevista en Manila otra vez con la Federación de Indonesia, porque ellos se habían interesado en la posibilidad de que volviera a trabajar allí. Estuve allí dos años y fue una experiencia muy buena. La semana pasada estuvimos allí en un viaje relámpago (aunque es muy pesado) durante un día, presentando el proyecto y ahora estamos esperando.

Jugando en juveniles, tenía un entrenador que siempre te ponía como ejemplo cuando nos corregía. ¿Cómo era tu juego, cuál era tu cometido en el campo?

Era diferente con balón y sin balón. Yo tenía una función de darle claridad y darle buena salida al balón. Estaba en buenos equipos y con buenos jugadores en los que primaba el juego combinativo, el juego de querer mandar en los partidos. En Valencia, Madrid y Barcelona tenía que ser así. A mí me tocaba darle criterio y buena circulación al balón y, como tú decías, apoyos. Para ello necesitas talento, claridad y rapidez a la hora de pensar. Son una serie de conceptos que no lo tienen muchos jugadores y a éstos los vemos en buenos equipos. 

Y también el sacar al balón a zonas del campo con menos jugadores, claridad

Al final lo que buscas es, en una situación de dificultad para un compañero, darle el apoyo adecuado en el momento justo, ni antes ni después. Darle continuidad al juego; y eso significa llevar el juego a situaciones más alejadas de dónde está ese primer apoyo.

¿Tú crees que ahora se juega igual que cuando tú jugabas?  ¿A dónde se dirige la evolución del juego?

Ha cambiado mucho. Piensa que yo me retiré hace 18 años y empecé hace 30. El fútbol ha evolucionado, técnica, táctica y físicamente, y creo que tiene que evolucionar más. Ahora a nivel táctico se preparan muchos los partidos. Mientras que antes la preparación de los partidos era mínima, el jugador y el colectivo se auto gestionaban mucho más. Ahora hay una preparación al detalle del partido. El futbolista cuenta con mejores atenciones y posibilidades que hacen que sea mejor a nivel de nutrición y en el aspecto físico. Antes comías de todo y no pasaba nada. El día que te concentrabas tenías la comida que era de deportista y ya. Ahora no, ahora el futbolista, si no en su club, tiene un nutricionista particular y un preparador físico particular que le hace trabajo de prevención. Todo eso son detalles que hace que el jugador mejore. Ya entonces era un mundo profesional pero ahora es superprofesional. Y al nivel colectivo se prepara mejor, se entrena mejor, se va más al concepto que se quiere trabajar, a la idea de juego. Antes era más general. Esto tenderá a mejorar. A los entrenadores que hemos sido jugadores en aquella época nos toca reciclarnos, mejorar, estar al día si quieres estar con posibilidad de trabajar.

¿Se trabaja también cada partido en particular dependiendo del rival que te toca?

No es lo mismo entrenar a un equipo grande que a uno de segunda división o de mitad de tabla para abajo. Cuando entrenas a un equipo grande la mayor dificultad para el entrenador es la gestión de vestuario. Tienes una idea de juego clara y luego sí que puedes matizar según el rival que te venga. No tienes que ir al detalle porque se entiende que el equipo grande va a manejar el partido y lo va a llevar claramente a su terreno. 

Es verdad que tienes una idea y te gusta jugar de una forma determinada pero en los otros equipos está todo muy igualado y te tienes que buscar la vida. Primero tienes que saber qué grupo de futbolistas tienes, a lo que puedes jugar y sacar el mayor rendimiento. A partir de ahí preparas el partido, teniendo en cuenta el rival, si juegas en casa o fuera; hay un contexto y hay muchas peculiaridades dentro de un partido, de un rival, del momento de la temporada, hay muchos detalles que tienes ajustar.

¿Qué diferencias resaltarías entre Barcelona y Madrid como clubs en tu etapa como futbolista?

Al final básicamente las exigencias y lo que buscaban los clubes eran similar. Son dos equipos que son referencia, en los que los objetivos y las exigencias son las mismas, y el aficionado es igual de demandante. A nivel deportivo al futbolista se le exigía máximo rendimiento, lo máximo. Tampoco te puedo decir grandes diferencias entre uno y otro.

EFE

De tu etapa como futbolista, ¿cuál es la experiencia que más recuerdas?

Prefiero centrarme en las buenas y no en que me rompí el cruzado y estuve ocho meses parado nada más llegar al Madrid. El mejor recuerdo es posiblemente el día que debutas en el primer equipo o en primera división, o cuando te dicen que te quedas en el primer equipo. Es el sueño para un chaval que va de una ciudad pequeña a una ciudad grande a pelear su sueño. Ése es un primer paso para ver que ya lo has conseguido. 

Luego me marcho a Madrid, es una etapa diferente. Ya te encuentras más maduro. Allí estuve 7 años fantásticos. Antes de firmar por el Real Madrid estoy yendo a la selección durante 4 meses. Juego tres partidos y fue una época maravillosa donde juego un partido de previa del Mundial de Italia. Es otra situación que tienes en el recuerdo ya que es otro paso hacia tu sueño. Luego, por circunstancias en las que no quiero entrar, te quedas un poco fuera de lugar. Por un problema con tu contrato en Barcelona, me marcho a Madrid, luego me lesiono, eso me hace pararme y ya me quedo un poco mal parado. En el Real Madrid estuve 7 años, con lo que me fue bien, ya que fui para 4 años y renové dos veces. Estar 7 años en el Real Madrid no está al alcance de todo el mundo.

Luego me marcho a Valencia siendo ya un jugador maduro, con 31 años, con un entrenador que conocía de mi etapa en el Real Madrid, que era Valdano. Él me pide ya que quería un jugador de mis características en un modelo de juego que a mí me venía muy bien. Por sorpresa paso 4 años maravillosos. Son mis últimos 4 años de carrera, de 31 a 35, donde sin esperarme grandes resultados, fuimos capaces de jugar dos finales de Champions y ganar una Copa del Rey. Pasé 4 años muy buenos muy buenos.

¿Qué destacas de tu etapa como técnico sobre todo en tu experiencia fuera de España?

Irte fuera es una experiencia de vida. Estuve en Emiratos en 2014 un año y en 2017 en Indonesia cerca de dos. Son experiencia de vida maravillosas y difíciles porque te tienes que adaptar al medio y no es fácil. 

No es lo mismo Emiratos que Indonesia ya que la personalidad, el carácter y la cultura son totalmente diferentes, los países son totalmente diferentes. Entonces tú tienes que hacer por adaptarte porque si no te adaptas en prácticamente 15 días, 20 días, un mes, ni los futbolistas ni los dirigentes te van a entender. Y tú, aunque vengas de un fútbol superprofesional, tienes que aportarles lo que tú entiendes que ellos quieren que les aportes por venir de donde vienes. Tienes que aportarles eso pero adaptándote sus velocidades, a sus requerimientos y a su forma de pensar, y esto no es fácil. Es chocante y no es nada fácil. Tienes que hacer bien tu trabajo ya que eres un profesional, y tienes que mentalizarte. Te han contratado para sacar lo mejor y traer el fútbol europeo y la mentalidad del futbol español a Emiratos o a Indonesia. Así que a partir de ahí tienes que intentar adaptarte a ellos, que son totalmente diferentes, que piensan diferente, que van a otra velocidad y que están a un nivel diferente.

Como experiencia está muy bien. En Indonesia fue muy positivo en todos los aspectos, a nivel de vida y de trabajo. Fui como seleccionador del equipo senior pero, al estar sancionado por un problema que tuvieron, competimos con la sub 23. Con lo que al final tuvimos un tiempo para poder trabajar con ellos. Era una edad muy buena ya que de base tenían muy poquito a nivel de competición y de instalaciones. Con lo que al final a poco que hicieras un trabajo bueno, adecuado y te adaptaras a ellos se iba a ver el margen de mejora. El desarrollo del trabajo es para un entrenador la mayor satisfacción que hay. Si te vas a trabajar a un país tan diferente, al  que te tienes que adaptar y en el que piensan de diferente forma, y que seas capaz de desarrollarlo es evidente que al final van a valorar tu trabajo.

EFE

¿Te gusta el nuevo formato de la Copa?

Todo lo que sea intentar que el pequeño pueda crear más problemas al grande sobre todo desde las primeras rondas es bueno. Creo que hay que intentar involucrar a más equipos que tengan esa posibilidad y esa ilusión de jugar con equipos del primer nivel. Hay que ver cómo se desarrolla, cómo funciona y si cuadra a nivel económico. Además en los sorteos nos estamos acostumbrando a ver a los equipos pequeños, cuando les dan la posibilidad de poder competir con los grandes, la ilusión que se llevan de poder hacerlo. Creo que es correcto y habrá que ver cómo acaba de funcionar el nuevo formato.

¿Cuáles crees que son las claves del próximo clásico dentro del cambio que están experimentando los dos equipos?

Al final son partidos totalmente diferentes. Por experiencia te digo que podías llegar mejor que el rival y no ganar. Los jugadores se mentalizan siempre antes de un partido pero en éste más si cabe. Al final los entornos aprietan mucho. 10 días antes te das cuenta de que la mitad de España está con unos y la otra mitad con otros. Ahora mismo el Madrid llega bien y llega bien como grupo. Dio la sensación de que no acababa de arrancar, incluso se cuestionó al entrenador. Pero creo que lleva un mes muy bueno después del punto de inflexión que supuso el partido del PSG y el Mallorca, donde el equipo tocó fondo. Ha mejorado a partir de lo colectivo. El Madrid por norma necesita que aparezcan dos o tres jugadores para subir el ánimo. Pero ha mejorado el nivel colectivo y yo creo que es una muy buena noticia para el ellos. A nivel colectivo es un equipo duro y difícil, que yo creo que se ha basado en la mejora defensiva, del compromiso, de la disciplina, de la solidaridad sin balón y a partir de ahí va a crecer porque son buenos jugadores.

El Barcelona yo creo que sigue una línea desde principio de la temporada irregular, en casa bien, pero fuera con muchos problemas. Llega con un Messi pletórico. El Barcelona nos ha tenido acostumbrado a un nivel de excelencia en su juego con Messi. Ahora no tiene esa excelencia, pero tiene a Messi. Un Messi más maduro, que sigue teniendo el mismo colmillo, y que se dosifica muy bien en los partidos, y que aparece en los momentos que tiene que aparecer. Yo creo que es un partido muy interesante por estos detalles. Posiblemente a nivel colectivo llega mejor el Madrid. Pero son partidos donde el favoritismo por llegar mejor es menos importante, son partidos totalmente distintos al resto.

¿Qué opinas de la nueva estrategia del Real Madrid de regeneración de plantilla fichando a jugadores jóvenes de precio medio (para un club como el Real Madrid)?

Creo que es una buena política pero el club tiene una gran exigencia de resultados. Ha firmado jugadores jóvenes pero no les puedes pedir rendimiento instantáneo. El equipo tiene una base de jugadores experimentados de mucho nivel. Me parece correcta la política pero no puedes pedirle a los jóvenes que sean los que ganen las Champions. El año pasado se fue Cristiano por un tema de política o porque entendían que se había terminado (su ciclo), y él era un jugador extraordinario que te sacaba de los problemas. El club y los futbolistas han entendido este año que tienen que jugar de otra forma, ser más solidarios y comprometidos, y jugar como equipo porque no tienen un jugador que marque las diferencias como era Cristiano. Tienen que jugar, hacerse fuertes como equipo y, a partir de ahí, intentar ganar. No tiene jugadores del nivel de Ronaldo o Messi, pero tiene jugadores ya más maduros, de nivel, que han subido el nivel. 

Como digo, creo que es una buena noticia, que los jugadores han entendido que no les queda otro remedio que trabajar como colectivo y funcionar como grupo. La política es buena de cara a estos jugadores jóvenes. Pero son jugadores que aún así cuestan un dinero y no les puedes pedir rendimiento ya. Estamos viendo por ejemplo el caso de Vinicius. Ha tenido una exigencia máxima, es un jugador al que se le ven unas condiciones, pero tiene que mejorarlas, agarrar confianza. No es fácil, es una buena política y posiblemente dentro de un tiempo podrás saber si ha sido buena, teniendo en cuenta lo que han costado y su rendimiento. Y ahora esperar que esos buenos jugadores, que son muy buenos jugadores, que  han costado mucho dinero, te den la razón. Estamos viendo a Rodrygo, que con 18 años se ha hecho un sitio en el primer equipo. Hay que esperar porque al final es todo cuestión de resultados.

Fecha: 5 Diciembre 2019

Fútbol Global

Entrevistamos a Eduardo Pérez Morán, pionero del Fútbol Global, ex futbolista riojanomadrileño y actual técnico en Indonesia

Miembro del cuerpo técnico de equipos como el Girona, Apoel Nicosia, Al Sadd, Persija Jakarta o la selección de Indonesia, dirige en la actualidad la Escuela de Fútbol de Persija Jakarta (2,5 millones followers Instagram) de este país, en el que trabaja a diario con niños que buscan un futuro en el fútbol. Como jugador, llegó a ganar una Copa de Cataluña al Barcelona con el Balaguer, parando penaltis a de la Peña y Zenden.

¿Cual es tu experiencia profesional?

Empecé hace 10 años. He estado siempre jugando en equipos de Tercera y Segunda B en la zona de La Rioja y Cataluña y también en Melilla. Tuve una lesión de hombro en el Lleida y, como me había sacado los carnets de entrenador durante mi etapa de futbolista tuve la suerte de ponerme a trabajar en el Girona (2ª A) de entrenador de porteros al año siguiente. Ahí estuve dos años muy buenos al ser mi primera experiencia (como técnico). Y ya salí al extranjero a moverme por diferentes países hasta llegar a Indonesia

Has trabajado a lo largo de tu carrera con numerosos entrenadores como Rubi, Julio Bañuelos y Luis Milla. ¿Qué has aprendido de ellos?

Todo. Empecé con Raúl Agné, luego Rubi y también he trabajado con Luis Milla con el que coincidí más tarde (en Indonesia). He estado con entrenadores de todas las nacionalidades (Francia, Rumanía, Serbia, Siria) y este último año he estado con Julio Bañuelos, que también es amigo mío. De todos he aprendido muchísimo, tanto de lo que hacer y de lo que no hacer.

¿Algún aprendizaje concreto?

Todos son diferentes. En España ya no se trabaja en la mentalidad antigua. Del primero (Raúl Agné) aprendí muchísimo, ya que fue mi primera experiencia profesional. De Rubi aprendí muchísimo tanto estando de jugador como entrenador. No es necesario decir dónde está y lo que hablan los jugadores de él; si tiene un poquito de suerte va a estar muchos años en la élite. Fuera de España he aprendido todo lo demás. Cuando haces un curso de entrenador hay una asignatura que no se enseña, que es la adaptación. Hay cosas que tienes que aprender que no son de fútbol ya que te tienes que adaptar a los diferentes países, clubes y jugadores. De lo que más contento estoy es de la adaptación que he tenido en todos los países donde he trabajado. Esto es lo más necesario para muchos entrenadores en España ya que se tendrán que ir al extranjero porque no hay trabajo para todos.

¿Qué áreas principales de adaptación reconoces? Comida, horarios, sociedad,…

Cada sociedad es diferente. Por ejemplo en Emiratos tienes que cuadrar los entrenamientos con la hora de rezo, el Ramadán, la temperatura (46 o 47 grados). A veces en los descansos no se pueden corregir cosas porque es el momento de rezo. Cuando llegué al Al Jazira un jugador siempre llegaba tarde. Este jugador en otro sitio no hubiera jugado pero aquí igual era el que te ganaba el partido y tenías que ponerlo. No puedes perder tu identidad pero tienes que adaptarte a ellos. Qatar es diferente y Chipre es más parecido a España. Indonesia es un sitio muy bueno para trabajar porque tienen muchas ganas ya que necesitan el fútbol para vivir.

¿Qué te lleva a coger las maletas y tu familia e irte a estos países?

Terminé en el Girona la temporada y me hicieron una buena oferta en Emiratos. A nivel familiar también queríamos vivir la experiencia de estar en el extranjero, aprender idiomas y que los niños tuvieran esa vivencia. Cómo son las cosas, que a los cuatro meses nos echaron a todo el staff. Así que volví a España y prepare un proyecto que presenté en el país árabe. Tuve éxito y ya fui pasando de Emiratos a Chipre, después a Indonesia, después Qatar y hemos terminado de nuevo en Indonesia. Estamos muy bien fuera ya que el hecho de que mis hijos por ejemplo hablen varios idiomas y sean capaces de adaptarse a varias culturas es muy enriquecedor.

¿Qué es lo que más te gusta de tu trabajo?

Decidimos volver a Indonesia el año pasado porque el país y la gente nos encantó. Es gente humilde que quiere aprender, que escuchan, que están empezando y empiezan a evolucionar; tienen muchas ganas de aprender y mejorar. Lo que más disfruto es cuando entrenan porque no hay un día que entrenen a medio gas. Hay veces que tienes que parar el entrenamiento de las ganas que le ponen. 

Háblanos de los niños. ¿Por qué están ahí? ¿Tienen un rato de entrenamiento después de clase al estilo europeo? ¿O ves alguna diferencia entre lo que le motiva a esos niños y a los europeos?

Cuando estuvimos Luis y yo en la selección tuvimos la idea de empezar a crear academias. Antes, cuando veían a alguien jugar, lo llamaban para el equipo nacional y ya. No había una base montada y ahora la hay, con las Elite Pro Academies que montamos junto con la Federación. Lo bueno que hay en este país es que ves lo que veías antes en España, los parques llenos de niños jugando a fútbol, como hacíamos nosotros. Ellos por el clima están siempre en la calle, así que imagínate el talento que puede haber en un país de 280 millones de personas. Si ahora mismo Indonesia está en el puesto 170 del ranking FIFA es porque todavía no se ha explotado ese talento. Por eso estamos intentando crear academias, hacer una estructura para que ese talento salga. Porque no es normal que Indonesia esté en esa posición con el potencial que hay.

Porque tus equipos han jugado partido delante de mucha gente…

Cuando llegamos a Indonesia y jugamos las semifinales de un torneo importante aquí había 80.000 personas. Hemos jugado amistosos con la selección S23 contra el Persija (el club en el que estoy ahora) y metieron 50.000 personas un miércoles a las 6 de la tarde. Ahora con el club hemos jugado partidos de liga ante 80.000 personas con el campo lleno. A un entrenador como yo que, como futbolista estuve jugando en Tercera y Segunda B, poder estar en un campo como técnico ante 80.000 personas es una pasada. Aquí el forofismo por el fútbol es increíble.

Cuéntanos las anécdotas que más te han gustado o impactado

Referente a la adaptación que hablábamos antes. Nosotros venimos de un fútbol profesional que es el español. Viaje, llegas y te vas al hotel. Aquí no. Este club es como el Real Madrid o el Barcelona en España pero cuando llegas no te espera nadie. Tienes que parar en un garito de carretera y cada uno empieza a pedir lo que quiere de comer, sin ninguna organización. Así que te tienes que adaptar

Aquí hay muchísima rivalidad entre hinchadas y hemos tenido que ir a partidos en tanques (Barracudas). En ellos caben 8 personas e íbamos en 5 ó 6 al campo. Y la gente esperándonos fuera y no sé lo que pasaría si no fuéramos en los tanques. Al terminar el partido nos teníamos que ir a sprint ya que la gente saltaba al campo y no sabes lo que podía pasar. Hemos tenido algún susto incluso con nuestra propia hinchada. Cuando pierdes o empatas un partido es complicado. Un día incluso zarandearon nuestro coche. Eso sí, otro día te paran por la calle y se hacen fotos.

Nos creemos en Europa que el único fútbol es el nuestro

Cada dos años la Federación nos llama para renovar nuestras licencias UEFA (tenemos suerte de tenerlas porque te abren la puerta de entrenar en cualquier país). Allí puedes escuchar al cuerpo técnico de Guardiola, de Unai Émeri, de entrenadores contrastados. Pero conozco a muchos entrenadores españoles que están en Sudamérica, en Camboya, en segunda de China; y creo que lo que tendríamos que empezar a hacer es que esos técnicos expusieran también sus experiencias. Porque al final, de todos los 600 entrenadores que estamos en España unos 400 se van a tener que ir al extranjero. Y hay temas de adaptación como el papeleo (tu familia a veces sólo tiene visado de un mes) de los que hay que informar a la gente y que se puedan preparar. Porque piensas que cuando tienes la casa ya lo tienes todo, pero yo por ejemplo he tenido que hacer salidas a 8 países para renovar los papeles.

Si quieres escuchar la conversación entera puedes hacerlo en estos links:

corte 1, corte2, corte3, corte4, corte5, corte6, corte7